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Faraldo rompe la cordialidad en la refundación del Consorcio

In comarca on 5 Noviembre 2009 at 9:36

El Consorcio das Mariñas está reelaborándose después de que el Ayuntamiento de A Coruña haya decidido integrarse después de diez años dándole la espalda. En las distintas reuniones que se han venido manteniendo para actualizar las normas de funcionamiento de la entidad supramunicipal se han conformado varias comisiones de trabajo para llevar los distintos temas. La encargada de redactar los nuevos estatutos está conformada por el presidente del Consorcio – Julio Sacristán, alcalde socialista de Culleredo-, la vicepresidenta – María Faraldo, alcaldesa de Betanzos por el PP-, el alcalde de Abegondo- el tránsfuga Santiso Miramontes- y el de Sada – Abel López Soto, del BNG. Al parecer ayer mantuvieron una reunión de trabajo con representantes del Ayuntamiento de A Coruña para negociar los estatutos del renovado ente metropolitano.

Los componentes de la comisión han hecho distintas valoraciones sobre el encuentro. Mientras Julio Sacristán declaraba que la entrevista sirvió para ir pactando la metodología a emplear en el proceso, Santiso Miramontes cuestionaba que precisamente solo se abordase ese tema. Mientras, el nacionalista López Soto se felicitó de la voluntad de entendimiento. Las críticas de Santiso Miramontes quedaron en una anécdota cuando abrió la boca María Faraldo, que acusó al consistorio coruñés de faltarle al respeto al Consorcio. Compartiendo la crítica del ex-conselleiro Santiso, Faraldo criticaba que solo se abordase la metodología y que no se hubiese estudiado el documento con carácter previo por parte de A Coruña. En las negociaciones es donde se ve la madera de que está hecho cada político y María Faraldo ha demostrado a la primera de cambio que no será recordada como una estadista en la vida.

Estrategia del PP

El PP- por boca de Faraldo y Santiso, aunque este último formal y circunstancialmente hoy no sea afiliado- ha comenzado ya su batalla política en el Consorcio das Mariñas.  Lo que está siendo un proceso lleno de cautela para no agraviar a nadie- con un calendario que probablemente se haya pactado desde el primer momento- acaba de recibir un golpe en la línea de flotación. Parece que a los conservadores les molesta la parsimonia con que van las negociaciones. Seguramente temen perder la vicepresidencia que ocupa Faraldo y el peso determinante que hoy tienen debido a la entrada del gigante coruñés. Habrá que estar atentos a la evolución del tema, pero desde luego actitudes como la de María Faraldo atizando el fuego no contribuyen precisamente a construir nada.