LAS CARTAS DEL ABUELO PASCASIO. Una carta para Giulianno Sorettini

Manuel Suárez

Manuel Suárez

Manuel Suárez Suárez

Muy querida nieta Cristina:

Te escribo la primera carta del año para animarte delante de una etapa en la que te convertirás en la referencia obligatoria para todos los ciudadanos argentinos de bien que desean el retorno del país a la senda democrática del crecimiento. Los abuelos emigrantes te conocemos. Sabemos que la honradez de tus actuaciones te fortalece pero te persiguen oscuras fuerzas manipuladoras que desean tapar la luz con burdas mentiras en el desafinado “Clarinete” y en el desafortunado “Trece”.

Insisten en envenenar a los pobres desgraciados que se están muriendo de calor en el verano mientras el Coimieri Maggiore descansa bajo la agradable sombra de los árboles de Neuquén. A los abuelos nos corresponde defender a nuestros nietos al ver que son atacados de forma infame por cobardes que abusan de su autoridad. Nos reunimos los que nacimos en el glorioso municipio lucense de A Fonsagrada para redactar y firmar una carta que mañana estará en manos del juez que te persigue. Acá tenés la transcripción completa:

Al muy escasamente honorable Signore Giudice Giulianno Soretinni:

Los abuelos emigrantes que sudamos la camiseta en la generosa tierra argentina no podemos callarnos delante del arbitrario, injusto e interesado ataque a nuestra nieta Cristina Fernández. En nuestros tiempos la justicia perseguía a los delincuentes pero ahora en el régimen macricida se deja libre a los estafadores y se pretende sancionar a una mujer gobernante que repartió equidad por todas las provincias de la República Argentina.

Es evidente que usted faltó a clase cuando el profesor de Derecho Romano explicó el concepto del REBUS SIC STANTIBUS. Nos produce una gran decepción el ver a un descendiente de la esforzada emigración itálica convertido en activo colaborador de una asociación ilícita dirigida por el padrino don Mauri. Lo más triste es que usted no lo hace por razón de sangre sino por el aspecto económico. No encontramos otra explicación a una causa injudicial que quedará en los anales de la jurisprudencia rotulada como el Cadete Giulianno contra la Inmensa Cristina.

Por medio de la presente le solicitamos que nos procese por complicidad con Cristina Fernández. Reconocemos que somos culpables de apoyar a un gobierno que logró elevar el nivel general de bienestar de los argentinos. Somos culpables de haber hecho campaña electoral celestial para conseguir nuevas escuelas y nuevas universidades y nuevos hospitales para educar y atender a una ciudadanía olvidada por los poderes públicos.

Creemos que su irregular y desprolijo procedimiento lo acerca a la especie de los ofidios al cumplir escrupulosamente con lo expresado por el gran Eduardo Galeano: La justicia es como las serpientes, sólo muerde a los descalzos. Esperamos que no nos guarde rencor. Nuestro escrito no busca ofenderle. Lo que deseamos es que usted reflexione para poder salir fuera de esa red de intolerancia que está llevando el país a la miseria moral y económica. Recuerde la locución latina sic transit gloria mundi ya que todo es efímero. Reciba un saludo desde la zona celestial en la que los buenos gallegos disfrutamos de un cómodo bienestar en paz con nuestras conciencias.

Me despido. Espero encuentres adecuada la carta. Fue consensuada después del intercambio de opiniones ya que varios compañeros querían utilizar palabras más fuertes. Yo les recordé la frase de Freud: Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla. Me voy corriendo. Van a repartir unos hermosos calendarios medievales que envió desde Betanzos el gran dibujante y pintor Alfredo Erias. Me comentaron que reproduce las imágenes de un capitel pétreo de la iglesia de Santa María do Azougue. Recibe el cariño del viejo fonsagradino que te desea mucha salud para transitar con firmeza por el nuevo año.
Pascasio Fernández Gómez

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