Las cartas del abuelo Pascasio. Una para todos

Manuel Suárez

Manuel Suárez Suárez

Muy querida nieta Cristina:

Antes de hablar de tu esperado retorno a la cancha política argentina, embarrada por los patadura del Macri Fútbol Club, te quiero contar lo que sucedió cuando llegó la millonaria Ernestina. Es habitual al ver en el tablón de anuncios que ingresará alguien conocido o famoso o de la familia que la barra de abuelos emigrantes se acerque a la Puerta Celestial. En la entrada, a mano derecha, te recibe San Pedro que es el encargado de la identificación y distribución de los residentes. La recién llegada escuchó su nombre y el lugar de procedencia y dio un paso hacia nosotros pero San Pedro la frenó con estas palabras: A usted, doña Ernestina, la están esperando con el horno calentito. Así podrá redimirse de una vida terrenal plagada de faltas y graves pecados. No se preocupe por los comentarios ya que seguramente en las páginas del “Clarinete” informarán de que se encuentra en el paraíso rodeada de angelitos que le cantan hermosas canciones religiosas.

Ahora nos vamos a la cancha de Arsenal de Sarandí. Vos sabés que en aquel barrio viven muchos gayegos al ser Avellaneda el lugar del mundo con mayor concentración de emigrantes nuestros. Pudimos verte, escucharte y aplaudirte gracias al intendente Ferraresi que tuvo la gentileza de trasmitir en directo desde la Radio Pública de Avellaneda. Estuviste magnífica. Nos encantó la sencilla puesta en escena. Verte sobre un tapete celeste nos emocionó y escucharte decir que venías “como una más, a poner el cuerpo y el corazón”. En Sarandí nace Unidad Ciudadana, un movimiento esperanzador que volverá a recuperar la dignidad para todos los argentinos. Es algo nuevo. Hay que superar las viejas politiquerías baratas para salir del ataque neoliberal que está dejando a nuestra querida segunda patria en la lona. Al frente vas vos. Sos la más fuerte por tu gran nobleza.

Tus palabras llenan de esperanza a millones de ciudadanos que anhelan reponerte en la Casa Rosada. Fuiste muy clara: Quiero volver a ser parte de un movimiento político donde lo importante es el pueblo, donde lo importante son los que sufren, los que necesitan, los comerciantes que tienen que levantar la persiana todos los días, los empresarios que tienen que darle trabajo a los trabajadores y poder pagarles; esto es la Argentina que queremos, esto es UNIDAD CIUDADANA. En tus palabras hay cordura y sensatez. Te movés al compás de los problemas actuales al tener puesta la mira en la agresión neoliberal. Estás decidida a ponerle “un imprescindible freno al neoliberalismo”mientras otros políticos divagan sobre las personas (si sos alta o baja o te teñís el pelo o tenés un bolso de Dior) y nunca hacen referencia a las causas del robo macrista a la población. El actual gobierno es de terror pero sigue habiendo gente que confía en Macri. Es a los ingenuos a  los que debemos de integrar en Unidad Ciudadana. Siempre en positivo dijiste que “el insulto y el agravio déjenselo a ellos” y agregaste que se debe de poner la energía en “organizarnos por el desempleo, las tarifas, la deuda”. Para el periodista Juan Santiago García lo tuyo fue “una clase en vivo de política sin spots, ni teleprompter: parada en el medio de la cancha, contando los problemas reales, con personas reales”. El acto en el “Día de la Bandera” te eleva a la más alta potencia ya que tu fuerza sale de la honestidad que trasmitís en cada palabra, en cada gesto. Creo que los sucios mercenarios difamadores de la mafia mediática están asustados. Te habían enterrado. Ahora tendrán que seguir al pie de la letra las órdenes inmorales del “Capo del Clarinete” para intentar que sigas creciendo en apoyo popular. ¡Vamos con Cristina da Fonsagrada!

Me despido. No quiero perderme el ensayo de Carlos Núñez en el monasterio de Oseira. Nuestro gaitero más internacional es un nieto agradecido al esfuerzo emigrante. Nos quiere deleitar con un adelanto del concierto acústico que tendrá lugar en este emblemático monumento del arte medieval cisterciense el 28 de julio. Recibí el cariño del abuelo fonsagradino que cada día te ve más cerca de retomar el timón de la muy generosa República Argentina.

Pascasio Fernández Gómez

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